10 cargos de abuso sexual contra menores, enfrenta Sacerdote Julian Fox en Australia

Melbourne, Australia. El Vaticano y toda la Iglesia católica se ahoga en el lodo de su propia ciénaga.

Después de haber tenido que hacer frente a innumerables denuncias de abusos sexuales en diferentes países como Irlanda, Estados Unidos, Bélgica, Holanda, Suiza y el Reino Unido, el Vaticano se ve ahora inmerso en un caso más por causa del sacerdote Julián Fox, de 67 años, ex jefe de los Salesianos.

Fox, quien tuvo que abandonar la sede del Vaticano en Roma y retornar a Melbourne en Australia, enfrenta 10 cargos por mala conducta sexual con menores de edad, entre ellos sodomía y abusos deshonestos. Por todo ello tendrá que comparecer ante un tribunal en un proceso judicial como resultado de una secuela de negociaciones entre la Iglesia y la Policía australiana que viene desde julio del 2012.

Los abusos fueron cometidos por Fox en un período de nueve años, desde 1976 a 1985, en Sunbury, ciudad situada a 40.4 kilómetros al noroeste de Melbourne, y Ferntree Gully, a 32     kilómetros al sureste.

En el colmo de la desfachatez e hipocresía, el pederasta en cuestión no acepta su culpabilidad sino que por el contrario aduce su total inocencia en el caso declarándose libre de toda incriminación acusatoria. Comparecerá el próximo mes de junio.

Esta clase de basura se encuentra en cada esquina donde hay una parroquia. Visten uniforme negro y a veces de civil. Usan cotona blanca y también corbatas de color. Se les conoce como sacerdotes, curas o presbíteros. Son religiosos por costumbre, pederastas por afición y criminales por vocación. Solo resta que muy pronto desaparezcan y para siempre dejen de ser. Eso está garantizado. Lo dice quien lo hará… ¡Jesucristo Hombre!