Sacerdote ortodoxo golpea víctima hasta matarlo: “terapia de rehabilitación” para los drogadictos

SERBIA – Todo está saliendo a la luz, y nada debe permanecer oculto. La verdad sobre la religión se está descubriendo como lo que es: un virus. Uno que mata las mentes de los seres humanos lenta y seguramente.

En 2009, los padres de un confinado en Crna Reka [Río Negro] Centro de Rehabilitación Espiritual tomaron acciones legales en contra de esta institución, ya que en dos ocasiones su hijo recibió la brutal golpiza de los llamados “expertos”, una por parte de los residentes del centro y otra por parte del director, Sacerdote Branislav Peranović, como parte de lo que ellos llaman “la terapia de rehabilitación”.

Las brutales golpizas fueron grabadas en video en 2007 y sorprendió al público en Serbia cuando Vreme informó por primera vez el caso. En aquel entonces, las autoridades civiles no le dieron importancia a las acusaciones ya que este centro opera en terrenos del monasterio y fue aprobado por las autoridades eclesiásticas.

En ese momento el arcipreste Branislav Peranović dijo que cerca de 1.000 personas pasaron por el centro y que, dependiendo del grado de adicción “es necesaria una mano firme” y que no hay nada malo en palizas, e incluso amputaciones, ya que es “a veces es necesario “. “A veces usamos la fuerza, por supuesto, en consulta con los padres, y los residentes son advertidos a tiempo de que no toleraremos la violación de nuestras reglas”.

En agosto de 2012, Nebojsa Zarpuca, un recluso de un nuevo centro cerca de Loznica (Sretenje), también administrado por la iglesia ortodoxa, fue muerto por los golpes brutales perpetrados por el sacerdote.

Zarupac era residente en el Centro de rehabilitación de drogas, que fue fundada por Peranović con el apoyo de laDiócesis de Sabac. La autopsia reveló que Nebojsa murió de asfixia causada por la ingestión del contenido gástrico. La víctima fue golpeada hasta causarle la muerte, y más de 10 heridas graves causó un trauma en la cabeza, lo que le llevó a convulsiones y vómitos posteriormente. El sacerdote fuesuspendido por la diócesis.

¿Suspendido? ¡Sólo suspendido!

Fiscal Superior en Sabac, presentó cargos de homicidio agravado, que se castiga con 10 a 40 años de prisión. Hasta el momento, ocho testigos de la defensa han sido escuchadas, y la próxima audiencia está programada para el 09 de mayo debido a la falta de disponibilidad de un testigo experto a comparecer ante la cámara.

Estos centros ortodoxos en Serbia siguen operando bajo un velo de secreto, ya que hay muchos centros de rehabilitación que no están registrados legalmente y se desconoce bajo que autoridades oficiales operan y si es que cuentan con profesionales de la salud calificados.

Hoy en día, los familiares de la víctima culpan a la Iglesia Ortodoxa de las muertes y a los funcionarios del gobierno por permitir que esto ocurra. Piden una investigación sobre el obispo Lavrentije (Živko Trifunovic), a quien acusan de incitar al asesinato.